domingo, 25 de marzo de 2012

No sólo hay una máquina propulsora temporal...

Mirará hacia arriba y verá que todo se ha marchado. Lo único que quedará estará roto entre y debajo sus pies. Calmará el fuego que le quema en el pecho para mandarlo a sus ojos y que no estén tristes. El arco frotará sus cuerdas vocales y no las del cello, para dejar que se abran las heridas que un día creyó cerrar y no cerró. Aguantará ese dolor sin dolor aparente que hace parecer que el calor del que carece sea culpa del tiempo al que le declaró su batalla naval en la que se contaminó el respetuoso capitán llamado Silencio.
Te respirará siendo lo que le ahoga y empezará a vivir, porque nunca estuvo viva. Hará desaparecer la tristeza como se mueve el agua con un dedo, dejando que el tiempo le arrugue. Será el hombre que siempre estuvo allí de Nach, y será mujer. Andará sin rumbo pero no estará perdida, sólo sola, aprendiendo. 
Verá cómo le arrebatan sus principios y quiebran sus sin-palabras preguntándose por qué aún conserva su ilusión. Y rompieron sus sueños, pero sólo por una esquina. Una vida ficticia. Volverá a despertar tras punzantes puñaladas, y lágrimas forjadas entre caras olvidadas, entre el tiempo y el destino; y si tropieza romperá ese trocito de acera en el que dejará parte de su vida y unos nombres que fueron más que letras. 
Se preguntará hacia dónde hay que mirar para encontrar el positivismo, y morirá algo de Ella cada vez que la olvides. Volverá a los anillos de Saturno a ver a esa persona que quizás ni esté, enamorada de la viuda de Rapsus llamada Palabra que tanto tiempo le sostuvo. Con un pañuelo cubrirá el cielo porque hoy quería engañarse y vestirse de rosa alegría. Llevará su corazón al mecánico de SFDK para que le revisen el sistema hidráulico que se le oxida, y volverá a decir ‘everything will be allright’. Magia. 
Está ciega de estar bajo esas sábanas, en la mente, o comoquiera que se llame ese sentimiento que no es sólo suyo. Comprenderán que ellxs son mentira pero que Ella no es verdad. .Pero nunca contará que intentaba levantarse aún sabiendo que estaba la zancadilla puesta, y no daría tiempo a dar el primer paso, antes de volver a caer. 
Lo malo de derretir un corazón, es ver que dentro no sólo hay una máquina propulsora temporal.

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